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La Santidad Hace la Diferencia

Por: Mario González Hernández (ADAPTADO)

    " Manejando el automóvil hacia mi trabajo, pude ver en un vehículo tipo VAN, aparentemente de una iglesia, la inscripción <<Santidad hace la diferencia>>. Me estuvo curioso, ya que en la Actualidad hablar de santidad está pasado de moda. Me trajo a la memoria un “bumper sticker” que decía algo así: << si dices que eres cristiano, que se te note>>. Recuerdo que muchos años atrás para todos los evangelistas así como para los pastores la santidad era primordial en la vida cristiana. Pero ahora podemos observar como aquellos mismos hombres que predicaban santidad, ya no tan solo no predican esto, sino que ahora dan a entender que esto no es necesario. Ahora se acusa a los pioneros de Pentecostés en Puerto Rico, de haber impuesto dogmas de hombres a los convertidos y de haber hecho sus vidas miserables y de negarles el derecho o privilegio de vestirse bien conforme a la moda, de tener a sus mujeres mal arregladas y de apariencia de viejas y otros epítetos. Algunos de nuestros más famosos evangelistas de carácter internacional eran los titanes de la Santidad. En sus predicaciones no faltaban los comentarios sobre la importancia de la Santidad, de ser un pueblo diferente, separado para Dios. Pero algo ha sucedido, que los paladines de la Santidad se cansaron de predicar esto y de promover la misma.

Una de las razones por la cual no se predica sobre la Santidad, es el advenimiento al mundo entero del EVANGELIO LIBERAL y del EVANGELIO DE LAS PROSPERIDAD. Cada día mas y más pastores, lideres, evangelistas y los nuevos tele – evangelistas se mueven hacia este tipo de evangelio que promulga una vida de abundancia, sin dolor, sin persecución, sin responsabilidad y con comunión estrecha con el MUNDO. Entiéndase por MUNDO todo estilo de vida y acciones de aquellos que no han procurado tener una experiencia de salvación con Jesús tal y como se establece en la palabra de Dios. Él término <<SANTIDAD>> ha cambiado de significado y valor. Tal como lo es, él termino <<SANTO>>. Para muchos <<SANTO>> son aquellos muertos que vivieron vidas pías y que obraron prodigios y milagros producto de sus esfuerzos. Nada mas lejos de la verdad. Las cartas de los apóstoles fueron escritas a los santos de las iglesias, o sea a los convertidos que perseveraban en las congregaciones. No fueron escritas a muertos ni a personas sin contacto con los demás seres humanos. Sino a personas como usted y yo, con sus luchas, problemas, debilidades, enfermedades, familias y pasiones. Pero eran santos no por sus esfuerzos, sino por la obra santificadora que Jesús obró en ellos. Hace poco en Puerto Rico se celebró por todo lo alto la designación de SANTO a Charlie por la Santa Cede de la Iglesia Católica. En los medios noticiosos se mencionaba insistentemente y con gran orgullo la investidura del primer SANTO puertorriqueño. Lo triste de esta noticia es la aceptación de que el resto de las personas que han sido miembros de la fe católica han muerto sin alcanzar el grado de SANTO o de SANTIDAD. A todos los PAPAS se les llama su SANTIDAD, pero la mayoría por no decir todos a su muerte no son reconocidos como santos. Lo que nos indica que el titulo pertenece a la posición y no a la persona que lo ostenta.


La santificación tiene dos lados. Uno divino y otro humano. Del lado divino es obra de la trinidad de Dios. Del lado humano están: La fe en la obra redentora de Jesucristo, El estudio de la palabra de Dios y la obediencia a la misma. La santificación se produce en la vida del creyente separándose deliberadamente de todo lo que es impuro y malo y presentando continua y constantemente los miembros de su cuerpo como instrumentos santos para Dios, para que se cumplan sus santos propósitos en él. Esto no es para recibir gloria de los hombres si no para agradar a Dios. De esta manera, por estos sencillos actos de entrega voluntaria a la santidad, pronto llega la santificación a ser el hábito de su vida. Esta manifestación voluntaria se realiza en medio de la vida cotidiana, no escondido y alejado de todo ser humano.


Otro malentendido con él termino <<SANTO>> está en la interpretación de que los <<SANTOS>> son seres a los que se les pide y que tienen poder de contestar y de interceder por aquellos que claman a ellos. Cuando la labor de los <<SANTOS>> del Señor es predicar el evangelio de Jesucristo y llamar a los hombres al arrepentimiento. Esta obra no la puede realizar los muertos. Ni los Ángeles tiene esa encomienda. Oímos expresiones de que nadie es Santo. Y cuando se menciona que el Señor dijo <<sed santos por que yo soy santo>> rápidamente se trae el argumento de solo Dios es SANTO. Que el hombre por su condición nunca podrá alcanzar tal grado de Santidad. Entonces nos debemos preguntar; ¿Acaso Dios le ha impuesto una carga imposible de cumplir al hombre?. Decimos que Jesús vivió conforme a la ley de Dios y nunca pecó. Pero a la misma vez decimos que logró esto como hombre, en carne. Dios mismo se humilló a sí mismo y se hizo como uno de nosotros, con las misma debilidades, limitaciones y necesidades. Dice la palabra que fue tentado en todo y a pesar de todo venció, y por haber vencido vino a ser el sacrificio perfecto para beneficio de todos los hombres. Entonces ¿cómo lo logró?. El apóstol Pablo dijo a los santos de las iglesias <<miembros de las congregaciones>> sed imitadores de mí como yo soy de Jesucristo.


Pablo conocía de primera mano la importancia de ser separado para Dios y por eso encontramos advertencias como: Si alguno está Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. Si es cierto que el hombre ha conocido a Jesús, si es cierto que el hombre ha entregado su vida a cristo, si es cierto que el hombre ha tenido una experiencia con Cristo; entonces y solamente entonces el hombre ha nacido de nuevo, es una nueva criatura, en un escogido de Dios, es una nueva naturaleza. Toda vida pasada ha dejado de ser. Esto es una condición que establece que el hombre esta en Cristo solamente si las cosas viejas <<entiéndanse la vida del hombre antes de la nueva relación con Cristo>> han dejado de ser. Si esto no es una realidad en la vida del hombre que dice ser de Cristo, entonces ciertamente este hombre no ha conocido al Señor ni tiene comunión con Dios. Acaso esto de ser Santo ¿era solo para Jesús y Pablo? o ¿es algo para todo aquel que creyera en Jesús?. Ciertamente es algo que todos pueden alcanzar. No en vano dijo el Señor: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.


Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
Pablo sabiendo lo necesario de ser separado para Dios escribió por la inspiración del Espíritu Santo, <<seguid la paz con todos y la santidad sin la cual nadie verá al Señor>>. Esto de la Santidad no es juego; esto es serio y nuestra salvación está cuestionada si menospreciamos esto. Pero el nuevo evangelio liberal y de la abundancia, no da importancia a esto. Ahora tenemos ministerios que predican abundancia material, la necesidad de vestir a la moda, de tener autos de lujos, de ser reconocidos en la alta sociedad, de tener opinión en la política, de ser invitados a todo acto social, mantener una apariencia agradable conforme a lo establecido por la sociedad y de que nuestra mujeres se vistan agradable a la vista de los demás. Ahora debemos vivir como los demás, sin limitaciones. No en vano somos hijos de un rey. Por algo somos reyes y sacerdotes. Príncipes de Dios. Y esto nos lleva a la segunda razón: el amor al dinero. Los antiguos titanes de la santidad y los nuevos apóstoles del evangelio liberal y de la prosperidad se han enfrascado en empresas ambiciosas que tragan dinero sin fin.

Algunos con la buena voluntad de hacer obra para el Señor y el resto con el fin de obtener reconocimiento público, poder y dinero, han entrado en un mundo empresarial peligroso y agotador. La necesidad de dinero para mantener no ministerios sino empresas de gastos, los ha llevado a reducir el evangelio de Dios a un simple Club Social. Para obtener dinero han tenido que dejar a un lado la responsabilidad de predicar la palabra de Dios y esconder el asunto de la Santidad. Antes los jóvenes, hombres, mujeres y ancianos se mantenían firmes en las congregaciones solo con el poder de la palabra de Dios. Ahora para poder mantener a los jóvenes hay que proveerles entretenimientos típicos de los no creyentes. Las damas y caballeros necesitan predicaciones de motivación y actividades sociales. Ahora tenemos RAP cristiano, merengue cristiano, bolero cristianos, rock cristiano, pop cristianos, Pubs cristianos, cantantes cristianos, artistas cristianos, conciertos cristianos y campamentos cristianos para los jóvenes. Para los solteros y divorciados, tenemos actividades de enamorados y actividades de parejas. Me imagino que en el futuro cercano tendremos prostíbulos cristianos, teatros cristianos, gym cristianos, ventas cristianas en los templos <<tipo pirámide>>, salas de bailes nocturnos cristianos y <<strippers>> cristianos. Y todo con el consentimiento de los mal llamados lideres cristianos para poder colectar el dinero necesario para mantener sus nuevos estilos de vida y costos de operación. Con ponerle el apellido de cristiano a toda actividad mundana, legalizan la practica que es condenada por la palabra de Dios. A lo malo le dicen bueno y a lo bueno le dicen malo.
Recuerdo hace muchos años, en una conversación con un amigo, dije la expresión: “cuando yo estaba en el mundo...”; él me interrumpió y me dijo, que es eso de que cuando estabas en el mundo. Acaso tu viniste de otro planeta. Riéndome le conteste. Cuando me convertí a Jesús deje de ser de este mundo. Le repetí las palabras del Señor cuando oró por sus discípulos en el jardín de getsemaní antes de ser aprendido:

"Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. En esto consiste la Santidad en ser separado para Dios; como Jesús no era de este mundo, la nueva criatura en Cristo tampoco es de este mundo."


Esto no significa que el hombre va a dejar mujer, hijos, familia, trabajo, vecindario, amigos, conocidos y otras por el hecho de aceptar a Jesús y de ser una nueva criatura. Al contrario, el hombre continúa en todo ese ambiente pero separado para Dios. Ahí es donde se cumple lo pedido por Jesús: No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Pedro le pregunto una vez a Jesús como él podía saber quien era de Jesús sin ser engañado. Jesús le contesto: por sus frutos los conoceréis. Los frutos de aquel evangelio de Pentecostés << que ahora es ridiculizado >> en Puerto Rico de los años 20 a los años 70 fueron frutos de hombres y mujeres llenos de Dios, en Chile desde que llega el evangelio de Pentecostés hasta los años 80 fueron espirituales y de Santidad. La observación de la palabra era rígida. No había diversiones, pero si mucha oración, ayuno y entrega al Señor. El mundo distinguía entre el cristiano y el no cristiano. Una sepa de hombres, mujeres y jóvenes llenos de Dios, honestos, trabajadores, de oración, de ayuno, piadosos y prestos a vivir conforme a la palabra.
Ahora el evangelio liberal tiene congregaciones de mil, dos mil y tres mil personas. Tienen estaciones de televisión, estaciones de radio, campañas internacionales, inmensas estructuras, reconocimiento público y muchas diversiones. Pero cada día hay menos espiritualidad entre los llamados cristianos. Cada día hay menos diferencia entre el supuesto creyente y no creyente. Cada día los llamados hombres de Dios están en la boca de los impíos por diversos escándalos. Cada día en el mundo entero hay mas y más maldad. Las personas obran con mayor violencia y no hay capacidad de razonar. Van a las iglesias a buscar motivación, no a buscar a Jesús ni su Palabra que es vida, Porque no conocen a Jesús. Ya no tenemos pastores, si no asalariados. Ahora las personas ven el pastorado como un trabajo y tratan de obtener el mejor arreglo económico posible. Las congregaciones pequeñas no consiguen que los evangelistas y artistas cristianos los visiten porque las entradas son mínimas. Ahora se exige grandes cantidades de dinero para ministrar la palabra. Todo es un negocio. Por estos resultados sabemos que este evangelio de liberalidad y prosperidad no es de Dios. Por sus frutos los conoceréis.
Y en donde nos deja esto. Que la santidad hace la diferencia. Así que el mundo, ciertamente, espera que se te note. Que Dios los Bendiga Mucho.

"Hermanos Cuidemos de no caer en este juego del Diablo para debilitar la Santa Iglesia de Dios , cuidemos nuestro Templo que es nuestro cuerpo y vivamos conforme a los deseos del Espíritu Santo que mora en nosotros , hasta que Jesús venga por su Pueblo escogido, el cual sacó de las Tinieblas a la Luz admirable "

 


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