

¿Qué
clase de hombre fue Jesús en su paso
por la Tierra?
Para analizarlo mejor lo haremos desde el comienzo de las escrituras.
El antiguo testamento es el relato de una nación, el nuevo testamento
es el relato de un hombre, esta nación fue fundada y desarrollada por
Dios para traer al mundo aquel hombre.
Dios mismo se hizo hombre, para dar a la humanidad una idea concreta,
definida, tangible de la clase de persona en quien hemos de pensar cuando
pensamos en Dios.
Dios es como Jesús. Jesús era Dios encarnado
en forma humana.
Su presentación en la tierra es el evento central de toda la historia.
El antiguo testamento proveyó escenario de ella. El nuevo testamento
la describe.
Como hombre, vivió la vida más singularmente hermosa que jamás
se haya conocido.
Era el hombre más bondadoso, tierno, manso, paciente y simpático
que jamás haya vivido.
Amaba a la gente. Detestaba ver sufrir a las personas, se deleitaba en
perdonar, y en ayudar. Obró milagros admirables para dar de comer a quienes
tenían hambre. Aliviando a los dolientes, se olvida él mismo de comer.
Multitudes de cansados, adoloridos y agobia
dos
de corazón vinieron a El, y hallaron salud y alivio. Se dijo de El, lo que de
ningún otro: que si todas sus obras de bondad se escribiesen, no cabrían en el
mundo los libros que llenarían.
Luego murió en la cruz, para quitar el pecado del mundo, y para ser
el Redentor y Salvador de los hombres.
Después se levantó de entre los muertos; está vivo ahora;
no es simplemente un personaje histórico, sino una persona viviente.
Es el hecho mas importante de la historia y la verdad mas irrefutable del
mundo de hoy.
La Biblia entera gira alrededor de esta hermosa historia, de Jesús
el Cristo y su promesa de vida eterna para los que le acepten. La Biblia fue
escrita con el solo propósito de que los hombres pudiesen creer, comprender,
conocer, amar y seguir a cristo.
Esta es la clase de hombre que era Jesús, esta es la clase de persona
que es nuestro Dios.
Hijitos de Dios y estimados lectores, Jesús el Cristo es el centro
y corazón de la Biblia y de toda la historia y lo es también
de nuestras vidas, nuestro destino eterno está en sus manos. Nuestra
aceptación o nuestro rechazamiento de El, determina para cada uno de
nosotros, la gloria eterna o la ruina y perdición eterna; el cielo
o el infierno.
La decisión más importante que jamás tenga que hacer
cada uno de nosotros es determinar en su corazón, de una vez para siempre,
el problema de su actitud hacia Jesús el Cristo.
De esto depende toda nuestra existencia, ahora y en la eternidad.
Es la realidad más gloriosa ser cristiano y el privilegio más
elevado del ser humano. Aceptar a cristo como salvador, señor y maestro,
y esforzarse sinceramente en seguir la manera de vivir que El nos enseño
es a todas luces la manera más satisfactoria y más razonable
de vivir. Significa paz; paz de la mente, contentamiento del corazón,
perdón, felicidad, esperanza y vida aquí ahora mismo, vida abundante,
vida que jamás tendrá fin.
¿Como puede alguno ser tan ciego o tan necio como para recorrer la
vida y afrontar la muerte sin la esperanza de un Salvador?
Jesús es el Cristo, la maravillosa persona que vino a entregarnos salvación,
a través de su sacrificio y amor. Hoy por débiles que sean nuestros
esfuerzos, nos esforzaremos en trabajar en nuestras tareas diarias como cristianos,
con la esperanza de tener algo en aquel día final, para poner a sus
pies en humilde adoración y gratitud.
Jesús no es parte de la historia, “El” es la historia.
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