

La hoja blanca de la Biblia “Entre los dos Testamentos”
Aproximadamente 400 años
de silencio
-¿Has escuchado hablar de "los 400 años de silencio"?, lo mas probable que si, generalmente representado o simbolizado con la hoja blanca de la Biblia, la que divide el Antiguo Testamento (A.T.) y Nuevo Testamento (N.T.), es en ese tiempo en que Dios no se revelo a los hombres, sin embargo, al finalizar ese periodo nos envía la mas grande señal de Amor y Misericordia a nosotros, su creación, Todo lo que anunciaba el Antiguo Testamento fue cumplido y hecho realidad, la Promesa del Mesías ya era palpable, pero en ese silencio sucedieron muchas cosas de las cuales ignoramos, se escribieron muchos libros, nacen nuevas sectas, emergen nuevos Imperios gobernadores del mundo conocido, en el momento menos esperado para los hombres, Dios se revela en carne a la humanidad.
¿Que sucedió entonces, durante este periodo ?
La historia nos muestra lo siguiente:
Periodo Persa (430-332 A.C)
Al final del A.T, cerca del 430 A.C, Judea era una provincia persa. Persia había sido potencia mundial de mano del Rey Ciro cerca de 100 años y siguió siéndolo después de este cerca de 100 años más. Durante este periodo poco se sabe de la historia judía. El dominio persa era en su mayor parte o se caracterizaba por ser moderado y tolerante, y los judíos gozaban de bastante libertad.
Los reyes Persas de este periodo
fueron:
Periodo Griego
(331-367
A.C) Hasta ahora las grandes
potencias habían sido asiáticas y africanas. Pero sobre el horizonte occidental
se levantaba ominosamente el poderío creciente de Grecia. Los comienzos de la
historia griega los vela la mitología. Se cree que haya comenzado alrededor del
siglo 12 A.C, la época de los jueces bíblicos. Luego viene la guerra troyana y
homero por el 1000 A.C, la época de David y de Salomón. El comienzo de la
historia griega autentica generalmente se calcula desde la primera Olimpiada (776 A.C.). Después vino la formación de los estados griegos
(776-500 A.C); luego
las guerras persas, (500-531 A.C.) y las celebres batallas de maratón (490 A.C.); Termopilas y Salamina
(480A.C.). Después la brillante época de Pericles (465-429 A.C.), y
Sócrates (469-339 A.C.), contemporáneos de Esdras y Nehemias.
Ya en el 331A.C, el mundo entero
estaba ante sus pies. En su invasión a Palestina (332 A.C.), mostró gran
consideración hacia los judíos, dejo intacta a Jerusalén, y ofreció garantía a
los judíos para que se establecieran en Alejandría. Fundo ciudades griegas por
todas partes de sus dominios, y juntamente con ellas su cultura e idioma. Luego
de un reinado breve, murió a los 33 años victima de una enfermedad llamada
paludismo o malaria. Después de la muerte de
Alejandro, su imperio pasó a manos de cuatros de sus generales. De los dos
sectores orientales, Siria le tocó a Seleuco, y Egipto a Tolomeo. Palestina
situada entra ambos, fue primeramente de Siria, pero en el 301 A.C, pasó a manos
de Egipto en cuyo poder estuvo unos 100 años, hasta 198 A.C. Bajo los reyes de Egipto,
llamados los Tolomeos, la suerte de los judíos era por lo general pacifica y
feliz. Los que estaban en Egipto edificaron sinagogas en todas sus colonias.
Alejandría llegó a ser un centro de gran influencia en el judaísmo. En el 198 A.C. Antíoco el grande
reconquisto Palestina, que pasó nuevamente al poder de los reyes de Siria,
llamados los Seléucidas.
Los tolomeos (reyes
griegos de Egipto) fueron:
Los Seléucidas (reyes
griegos de Siria) fueron:
Periodo de la
Independencia
(167-63 A.C) También llamado el periodo
Macabeo o Asmoneos. Matatias, un sacerdote de patriotismo intenso y valor sin
límites enfurecido por los intentos de Antíoco Epifanes de destruir a los
judíos, reunió a un grupo de judíos leales y alzó la bandera de la liberación.
Tuvo cinco hijos guerreros y heroicos: Judas, Eleazar, Jonatan, Simón, y Juan.
Matatias murió en el año 166 A.C. Su manto cayó sobre su hijo judas, guerrero de
un genio militar pasmoso. Gano batalla tras batalla contra númerosos e increíbles
ejércitos. Reconquisto Jerusalén en el año 165 A.C, purifico y reconsagró el
Templo. Este es el origen de la fiesta de la Dedicación celebrada por los
judíos hasta hoy. Judas reunió es si mismo la autoridad sacerdotal y civil, y de
esta manera estableció la sucesión Asmonea de sacerdotes gobernadores que
durante 100 años encabezaron una Judea independiente. Estos fueron: Matatias, 167-166
A.C.; Judas, 166-161; Jonatan, 161-144; Simón, 144-135; Juan Hircano, 135-106,
hijo de Jonatan; Aristóbulo y sus hijos, 106-63, indignos del nombre Macabeos.
En el año 63 A.C. Palestina fue
conquistada por los romanos bajo Pompeyo. Antipater, idumeo (de Edom
descendiente de Esaú), fue nombrado gobernador de Judea. Le siguió su hijo
Herodes el grande, rey de Judea en los años 37-3 A.C. Para ganarse la buena
voluntad de los judíos Herodes reedificó el Templo con gran magnificencia. Fue
un hombre brutal y cruel. Este es el Herodes que gobernaba en Judea cuando Jesús
nació, y quien mando a ejecutar a los niños de Belén. Literatura
Canon del Antiguo Testamento La palabra “canon” que significa
literalmente “caña” o “vara de medir,” llegó a ser usada como nombre de la lista
de los libros reconocidos como la genuina, original, y soberana Palabra de Dios,
para distinguirlos de entre todos los demás libros como la “regla” de fe. Muy temprano en la historia,
Dios comenzó la formación del Libro que había de ser el medio de Su revelación
de Sí mismo a la humanidad:
Deut.17:18. Josué añadió al libro, Josué
24:26.
En
los tiempos de Jesús este libro se llamaba las “Escrituras” y era leído
públicamente y enseñado con regularidad en las sinagogas. Era recibido entre el
pueblo como la “Palabra de Dios” Jesús mismo compartió, corroboro y respaldo
este libro, llamándolo repetidamente por este nombre.
Libros Apócrifos Este es el nombre que
generalmente se aplica a ciertos libros o porciones de libros que tienen algunas
Biblias, escritos entre la época del antiguo y nuevo testamento. Tuvieron su
origen en los siglos 1 al 3 A.C. Son principalmente de procedencia ignorada y
fueron añadidas a la Septuaguinta o traducción griega del A.T. Hecha en aquella
época, no estaban en el A.T. Hebreo. Fueron escritos después que habían cesado
las profecías, los oráculos y la revelación directa del A.T.. El escritor judío
Josefo los rechaza por entero, jamás fueron reconocidas por los judíos como
parte de las Escrituras hebreas. Jamás los citó Jesús, ni los cita parte alguna
del N.T. No eran reconocidas por la iglesia primitiva como autoridad canónica,
tampoco de inspiración divina. Cuando la Biblia fue traducida al latín en el
siglo segundo D.C. el A.T. se tradujo no del hebreo sino de la versión
Septuaguinta griega. De la
Septuaguinta estos libros
apócrifos pasaron a la traducción latina, y luego a la Vulgata latina, que llego
hacer la versión común de Europa hasta el tiempo de la Reforma. Los
protestantes que basaban sus vidas sobre la autoridad divina de la Palabra de
Dios rechazaron enseguida estos libros apócrifos por no ser parte de aquélla,
tal como lo habían hecho la iglesia primitiva y los antiguos hebreos. Después,
en el Concilio de Trento, celebrado en 1546 D.C. para detener el movimiento
cristiano, la iglesia católica romana declaro canónicos estos libros, salvo III
y IV de Esdras y la oración de Manases, que aún permanecen en las versiones
católico romanas. Los
libros apócrifos son como siguen: III
Esdras: Muchas
biblias catolicorromanas llaman al libro de Nehemías II de Esdras. III de
Esdras es una recopilación de pasajes de Esdras, II de Crónicas y Nehemías, y de
leyendas de Zorobabel. Tenía por objetivo enaltecer la libertad de Ciro y Darío
hacia los judíos, como ejemplo para los Tolomeos. IV
Esdras: Pretende
contener visiones dadas a Esdras referente al gobierno divino del mundo, una
nueva era venidera, y la restauración de ciertas escrituras perdidas. Tobías: Una novela
completamente desprovista de valor histórico y llena de prácticas
supersticiosas, acerca de un rico joven israelita, cautivo en Nínive, que fue
guiado por un ángel a casarse con una joven virgen-viuda cuyos siete esposos
habían sido muertos por un demonio. Judit: Novela histórica
de una viuda judía, rica y hermosa, que en los días de la invasión Babilónica de
Judá llego a la tienda del general babilónico, y simulando enamorarse de él le
corto la cabeza, y de esta manera salvó la ciudad donde habitaba. Ester 10:4-13; caps.
11-16:
Pasajes añadidos a la versión Septuaguinta del libro de Ester, principalmente
para mostrar la mano de Dios en el relato. Estos fragmentos fueron recogidos y
agrupados por san Jerónimo.
Sabiduría: Muy similar a
ciertas partes de Job, Proverbios y Eclesiastés. Una especie de fusión del
pensamiento hebreo y de la filosofía griega. Escrito por un judío de Alejandría,
que se hace pasar por Salomón.
Eclesiástico: También
llamado “sabiduría de Jesús, hijo de Sirac.” Se parece al libro de Proverbios.
Escrito por un filosofo judío, que había viajado mucho. De reglas de conductas
para todos los detalles de la vida cívica, religiosa, y domestica. Alaba a una
larga lista de héroes del A.T. Baruc: Este libro
pretende ser escrito por Baruc el escriba de Jeremías, a quien representa como
pasa los últimos años de su vida en Babilonia. Redirige a los exiliados; su
contenido es principalmente parafraseado de Jeremías, Daniel y otros profetas,
más una denuncia vehemente de la idolatría y del culto a las imágenes. Canto de los tres jóvenes,
Daniel 3:24-30: Un añadido apócrifo al libro de Daniel, que pretende ser la
oración de los tres amigos de Daniel en el horno de fuego, y su canto triunfal al
ser librados. Historia de Susana:
Daniel 13: Otro añadido al libro de Daniel. Relata como la piadosa esposa de un
judío rico en Babilonia, falsamente acusada de adulterio, fue librada mediante
la sabiduría de Daniel. Bel y el Dragón,
Daniel 14:
Añadido apócrifo al libro de Daniel. Dos historias, en las cuales Daniel
demuestra que los ídolos de Bel y el dragón no son dioses. Una se basa en el relato del
foso de los leones. Oración de Manasés:
Pretende ser la oración de Manases rey de Judá. Cuando estuvo cautivo en
babilonia (II de Crónicas 33:12-13). De autor desconocido, probablemente del
primer siglo A.C. I Macabeos: No es otra
cosa que una historia de gran valor sobre el periodo Macabeo, que cuenta eventos
de la heroica lucha de los judíos para su independencia,175-135 A.C. Escrito
alrededor del 100 A.C., por un judío de Palestina. II Macabeos: Este es
también un relato de la lucha de los Macabeos, pero se limita al periodo 175-161
A.C. Profesa ser una abreviación de una obra escrita por un tal Jason de Cirene,
de quien nada se sabe. Complementa a I de Macabeos, pero es inferior a él.
Además de los libros apócrifos
descritos en las páginas anteriores hubo otros escritos del periodo entre el
siglo 2 A.C., y el 1 D.C. Gran parte es de estilo “apocalíptico,” en el cual el
escrito toma el nombre de algún héroe muerto mucho antes, y relata la historia
como si fuese profecía. Se componen en gran parte de visiones que profesan
derivar de personas de las Escrituras más antiguas; el contenido de algunos es
de lo más fantástico. Se ocupan en buena parte del Mesías venidero. Los
padecimientos del periodo Macabeo intensificaban la expectativa judía de que el
tiempo se acercaba. Se basaban en parte en tradiciones inciertas y en parte en
detalles imaginarios (cabe hacer notar al lector que estos libros están
totalmente desprovistos de la inspiración divina) Algunos de los más conocidos
son: Los libros de Enoc: Un
grupo de fragmentos de varios autores desconocidos, escritos en los siglos 1 y 2
A.C., que contienen supuestas revelaciones que se dice haber sido dadas a Enoc
a Noé. Tratan del Mesías venidero y del día del juicio. Este libro es mencionado en las
“Escrituras” en el libro de Judas se menciona una línea de este libro y
aclaramos que esto no lo hace un libro de la inspiración de Dios como falsamente
hoy pretenden hacer creer algunos supuestos ministros enseñando doctrinas de
este. La
Asunción de Moisés:
Escrito por un fariseo, cerca del tiempo del nacimiento de Cristo. Contiene supuestas profecías que
se le atribuyen a Moisés, y que confió a Josué cuando estaba próximo a morir. La
ascensión de Isaías:
Un relato legendario del martirio de Isaías, y algunas de sus supuestas
visiones. Se cree que haya sido escrito en Roma, por un judío cristiano, durante
la persecución neroniana a los judíos y cristianos. Libro
de jubileos: Un
comentario sobre el Génesis. Escrito probablemente, en el periodo Macabeo o poco
después. El nombre proviene de su sistema de calcular los tiempos, que se basa
en los periodos de 50 años de los jubileos. Salmos
de Salomón: Un
grupo de cánticos acerca del Mesías venidero, escrito por un fariseo
desconocido, probablemente después de la época Macabeo. Testamento de los doce
Patriarcas. Un producto del segundo siglo A.C., que pretende dar las
instrucciones de los doce hijos de Jacob a sus hijo al morir. Cada uno relata la
historia y las lecciones de su propia vida. Los Oráculos Sibilinos.
Escritos en la época Macabea con añadidos posteriores, en imitación del estilo
de los oráculos griegos y romanos. Trata de la caída de los imperios opresores y
del amanecer de la era Mesiánica.
La Septuaguinta Esta era una traducción del
A.T., hebreo al griego. Se hizo en Alejandría, en donde abundaban los judíos de
lengua griega. Dice la tradición que a solicitud de Tolomeo Filadelfo (285-287
A.C.), 70 judíos hábiles lingüistas fueron enviados de Jerusalén a Alejandría.
Primero se tradujo el Pentateuco, y luego se añadieron a la traducción los demás
libros del A.T. Fue llamado la “Septuaguinta” a causa de los 70 traductores que
según se dice, la comenzaron. Algunas de las tradiciones acerca de ellas son
dudosas, pero se acepta generalmente que fue comenzada bajo el reinado de
Tolomeo Filadelfo, y que se termino en el curso de los 100 años siguientes. El
griego era por aquel entonces el idioma de uso mundial, esta versión estaba en
uso común en tiempos de Cristo. El N.T. fue escrito en griego, y muchas de las
citas que hace del A.T., son tomadas de la Septuaguinta.
El texto del Antiguo Testamento. Se cree que los libros del A.T.,
hayan sido escritos originalmente sobre pieles. Todos fueron escritos en hebreo
excepto parte de Esdras y de Daniel que lo fueron en arameo. Se copiaban a mano,
las letras hebreas eran de forma cuadrada escritas de derecha a izquierda, con
pequeños puntos o signos agregados de diferentes maneras para las vocales (el
sistema de vocales no fue introducido sino en el sexto siglo D.C.) aun cuando se
copiaba con el mayor cuidado, era fácil que se produjera variantes en la
lectura. Hasta el cautiverio se guardaban en el Templo los ejemplares oficiales.
Después, se hicieron muchas copias para las sinagogas, sin dudas con nuevos
variantes. Aparentemente en algunos casos, las notas marginales de ciertos
copistas fueron después incorporadas en el texto mismo por otros copistas
posteriores; pero el monto de los variantes así introducidos a sido grandemente
exagerado por algunos eruditos modernos. El invento de la imprenta eliminó el
peligro de los errores en el texto; y ahora como resultado del trabajo de los
eruditos durante largos años de esfuerzo paciente en cotejar los diferentes
manuscritos, hay un texto hebreo reconocido, llamado el texto Masoreta.
El idioma Arameo. Era la lengua común
de Palestina en días de Jesús. Era el idioma antiguo de Siria, muy similar al
hebreo. Después del regreso del cautiverio babilónico paulatinamente había
desplazado al hebreo como lengua común del pueblo.
Los Targumes. Estos eran traducciones
de los libros del A.T. al arameo. Con forme se extendía el uso del arameo, llegó
hacer necesario, en la lectura Publica de las escrituras, explicar el sentido de
las palabras hebreas, más tarde estas traducciones, paráfrasis e
interpretaciones orales tomaron forma escrita.
El Talmud. Una colección de diferentes
tradiciones y explicaciones judías del A.T., que se redactaron por escrito en el
siglo segundo D.C., con un comentario posterior sobre las mismas.
La Gran Sinagoga Tal es el nombre del concilio
compuesto de 120 miembros que se dice haber sido organizado por Nehemías, cerca
del 410 A.C., bajo la presidencia de Esdras, con el propósito de reconstruir el
culto y la vida religiosa de los cautivos regresados, y al cual la tradición
asigna parte importante en reunir, agrupar y restaurar los libros canónicos del
A.T. Se cree que haya sido un cuerpo estable y que haya gobernado a los judíos
regresados hasta cerca del 275 A.C., cuando cedió su lugar al Sanhedrín.
El Sanhedrín Es el directorio reconocido del
pueblo judío en los días de Cristo. Se cree que haya sido originado en el tercer
siglo A.C., era compuesto de 70 miembros, principalmente de sacerdotes y nobles
saduceos, algunos fariseos, escribas y ancianos (cabecillas de tribus o
familias), bajo la presidencia del sumo sacerdote. Fue deshecho junto con la
destrucción de Jerusalén (70 D.C.).
Las Sinagogas Estas aparecieron en los días
del cautiverio, estando el Templo destruido, y la nación dispersa, eran
necesarios lugares de instrucción y de culto donde quiera que hubiera
comunidades judías. Después del regreso, las sinagogas se establecieron tanto en
el hogar nacional como en los centros judíos en otros países. Toda ciudad
importante tenía una o más. En Jerusalén a pesar de estar ahí el Templo, había
muchas sinagogas, presididas por una junta de ancianos, cada uno tenía sus
ejemplares de los libros de la Escritura, que se leían en público y con
regularidad. Las primeras reuniones y lugares de culto cristiano seguían en
parte el modelo de las sinagogas.
La Dispersión Este es el nombre con que se
daba a los judíos que vivían fuera de Palestina (dispersos) y que mantenían sus
costumbres religiosas entre los gentiles. Gran número de ellos prefirió
quedarse en las tierras del cautiverio. En el periodo inter-testamentario los
judíos fuera de Palestina llegaron hacer muchos más numerosos que los habitantes
de esa tierra. Llegó haber colonias numerosas
de judíos en cada país y en todas las ciudades principales del mundo civilizado;
Babilonia, Asiría, Siria, Fenicia, Asia Menor, Grecia, Egipto, el norte de
África y Roma. Las tres divisiones principales
de la Dispersión eran la Babilónica, la siria y la egipcia. En el tiempo de
Cristo se calculaba en un millón el número de judíos en Egipto. También había un
gran número de ellos en Damasco y Antioquia. En cada ligar tenían sus sinagogas
y sus Escrituras. De esta manera bajo la providencia de Dios, a la vez que los
judíos eran llevados cautivos a tierras extrañas en castigo pos sus pecados, su
cautiverio resultaba ser para bien de las naciones entre las cuales quedaban
dispersos. Influían en el pensamiento de todas las naciones, y a la vez ellos
eran influenciados por ellas.
Los Fariseos
Los Saduceos De los saduceos como secta, se
creen que hayan originado más o menos al mismo tiempo que los fariseos. Siendo
guiados por consideraciones mezquinas, estaban a favor de adoptar las costumbres
griegas y se pusieron del lado de los helenistas. No tomaron parte alguna en la
lucha macabea por la liberación de su nación. Eran una camarilla sacerdotal, y a
pesar de ser oficiales de la religión de su nación, eran franca y decididamente
irreligiosos, no eran numerosos, pero sí ricos y de gran influencia. Aunque
racionalistas y mundanos, controlaban en gran parte el Sanhedrín.
Los Escribas Los escribas eran copistas de
las Escrituras. Era una profesión de origen muy antiguo, y de gran importancia
antes de la invención de la imprenta. Como colegio organizado permanente,
parecen haber aparecido por primera vez durante el exilio, les correspondía
estudiar e interpretar las Escrituras al mismo tiempo que copiarlas. A causa de
su conocimiento íntimo de la ley se les llamaba doctores o intérpretes de la
ley, y eran autoridades reconocidas. Las decisiones de los escribas principales
llegaron hacer ley oral o tradiciones, eran bastante numerosos en el periodo
Macabeo, y tuvieron gran influencia entre el pueblo.
Los preparativos para la Venida del Cristo
El A.T. en su grueso, es el
relato de los tratos de Dios con la nación hebrea con el fin de traer al mundo,
por conducto de ellos, un Mesías para todas las naciones. El A.T. es como un
himno de alabanza del Mesías venidero. Comenzando con notas bajas, dispersas y
poco definidas, con forma pasa el tiempo se ensancha y crece en armonías y
melodías claras, potentes, abundantes y exaltantes del Rey que se acerca.
Mientras tanto Dios, en Su providencia, preparaba a las naciones. Grecia unía
las civilizaciones de Asia, Europa y África, y estableció un idioma universal.
Roma hizo del mundo entero un solo imperio, y los caminos romanos hicieron
accesible cada parte de él. La dispersión de los judíos con sus sinagogas, sus
Escrituras, su religión y monoteísmo entre las naciones, había dado a conocer en
todas partes su expectación
de un Mesías. De esta manera, Dios preparo el camino para la propagación
del evangelio de cristo entre las naciones.
Gracias por compartir con nosotros un estudio
más, la paz de nuestro Señor gobierne sus vidas y que su eterna Palabra los guié
a toda verdad y justicia Creele a Dios
Ministerios Queremos Servir,
permítanos hacerlo
Dario
III
Artajerjes
I, 465-425 A.C.. Bajo este periodo Nehemias reedifico
Jerusalén.
Jerjes II, 424 A.C
Darío II, 423-405
Artajerjes II, 405-358
Artajerjes III, 358-338
Arses, 338-335
Darío III, 335-331. Bajo este reinado cayó el imperio persa.
Alejandro
Magno (336 A.C.) asumió
el mandato del ejercito griego, y con rapidez de meteoro se lanzo al oriente
sobre las tierras que habían estado bajo el dominio de Egipto, Asiría,
Babilonia, y Persia.
Antíoco Epifanes, 174-164 A.C,
adversario acérrimo de los judíos, hizo un esfuerzo salvaje y decidido para
exterminarlos a ellos y a su religión. Desbastó Jerusalén en el 168 A.C, profanó
el Templo sacrifico un cerdo sobre el altar, erigió un altar a Júpiter, prohibió
el culto del Templo y bajo pena de muerte la circuncisión, destruyó todos los
ejemplares de la Escritura que pudieran hallarse y mató a todo aquel que tuviera
tales ejemplares en su poder, vendió como esclavos a miles de familias judías, y
recurrió a toda forma imaginable de tortura para obligar a los judíos a que
renunciaran a su Dios y religión. Esto condujo a la revolución y sublevación de
los Macabeos, una de las hazañas más heroicas de la historia.
Tolomeo I, 325-285 A.C.
Tolomeo II (Filadelfo), 285-247.
Tolomeo III (Euergetes), 247-222.
Tolomeo IV (Filopater), 222-205.
Tolomeo V (Epifanes), 205-182.
Tolomeo VI (Filometor), 182-146.
Tolomeo VII (Euergetes), 146-117.
Seleuco Nicator, 312-280 A.C.
Antíoco I (Soter), 280-261.
Antíoco II (Theos), 261-246.
Seleuco II (Calínico), 246-226.
Seleuco III (Cerauno), 226-223.
Antíoco III (el grande), 222-187.
Seleuco IV (Filopater), 187-175.
Antíoco IV (Epifanes), 175-164.
Antíoco V (Eupater), 163-161.
Alejandro Balas, 161-146.
Antíoco VI (Theos), 146-143.
Trifon, 143-139.
Antíoco VII (Sidetes), 139-130.
Periodo Romano (63 A.C. hasta la época de Cristo)![]()
Los diez mandamientos, grabados
en piedra, Deut. 10:4-5
Las leyes que Dios dio a
Moisés, escritas en un libro, fueron guardadas al lado del Arca, Deut. 31:24-26.
(Se hicieron copias de este libro,
Samuel escribió en un libro y lo
guardo delante de Dios, I Samuel 10:25.
Este libro era bien conocido 400
años después, II de Reyes 22:8-20.
Los profetas escribieron en
libros, Jeremías. 36:32; Zacarías. 1:4; 7:7-12.
Esdras leyó esté libro de Dios
públicamente, Esd. 7:6; Neh.8:5.![]()
Otros escritos ![]()
Se cree que la secta de los
fariseos se haya originado en el tercer siglo A.C., en los días anteriores a las
guerras de los Macabeos, cuando bajo el dominio griego y el esfuerzo griego por
helenizar a los judíos, había en los judíos una marcada tendencia de aceptar la
cultura griega y sus paganas costumbres religiosas. El surgimiento de los
Fariseos era una reacción y una protesta contra esta tendencia entre sus
compatriotas. Su propósito era conservar su integridad nacional y guardar de
forma estricta de la ley de Moisés. Nacidos de esta manera, con un espíritu de
fervoroso patriotismo y devoción religiosa, más tarde se volvieron una secta
formalista e hipócrita de justicia propia.